domingo, 31 de mayo de 2015

LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

El conocimiento, en cualquiera de sus formas, siempre ha sido esencial para el avance de las sociedades, sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX el derivado de las actividades científicas y tecnológicas adquirió una importancia estratégica sin precedente para el desarrollo de las naciones. Hoy en día, el conocimiento es considerado pieza clave para impulsar las economías del mundo, y su valor se mide a partir de la efectividad comercial relacionada directamente con los procesos de innovación y competitividad que exige el mercado internacional. 

En este marco surge el concepto de sociedad del conocimiento, el cual —si bien no tiene un único significado pues varía según los intereses con que se le aplique— está relacionado con una serie de cambios estructurales que, apoyados sobre la infraestructura de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), han modificado la forma de producir bienes y servicios en las sociedades modernas. 

A diferencia de la etapa industrializada, en donde la explotación de los recursos naturales era la fuente de la producción económica, en la sociedad del conocimiento el capital intelectual es el recurso principal de explotación; la producción de conocimiento se concibe indispensable y estratégica para generar bienes y servicios de alto nivel competitivo. El conocimiento teórico —científico y tecnológico— es la materia prima para la producción, innovación y desarrollo económico de las sociedades; agente estratégico para incidir en el cambio económico y social, motor para establecer las bases de una economía exitosa, y fuente de transformación social (Drucker, 1969; Böhme y Stehr, 1986).

En la actualidad, hay amplio consenso sobre los agentes que construyen los pilares de la sociedad del conocimiento. Tanto los sectores del ámbito académico como algunos organismos internacionales —encargados de dar recomendaciones a los países emergentes— parecen coincidir en que las universidades, empresas y gobierno son elementos fundamentales para consolidar esta sociedad, porque a partir de la interacción dinámica de esos tres sectores es como las economías pueden activar mecanismos a fin de, progresivamente, alcanzar los estándares que exige el mercado internacional.

Así, una de las características principales del concepto de sociedad del conocimiento es la importancia que se le atribuye a la educación, a las universidades, en particular, entendidas como centros productores de investigación y, por supuesto, conocimiento. El papel de las universidades se considera central ya que a medida que la capitalización del conocimiento se vuelve más importante para la economía, las organizaciones que producen conocimiento útil se vuelven más
centrales en la estructura social (Etzkowitz y Leydesdorff, 1997, p. 147).



He decidido incluir este vídeo porque, a pesar de que esta en inglés, nos una importante reflexión sobre la importancia estratégica que representa la correcta adopción de la tecnología, ya que se esta perdiendo el valor del conocimiento.

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